Las varices son una de las afecciones vasculares más frecuentes y, con la llegada del buen tiempo, suelen pasar a un primer plano, de ahí que sean motivo habitual de consulta. La esclerosis de varices es el tratamiento mínimamente invasivo que permite eliminarlas de forma definitiva, con resultados tanto estéticos como funcionales. Entender sus causas y opciones disponibles es el primer paso para abordarlas con éxito.
¿Por qué aparecen las varices?
Suelen reflejar una insuficiencia circulatoria en cuyo origen pueden influir factores como la genética, el sedentarismo y los cambios hormonales, tal y como señalan los especialistas en cirugía vascular.
Aunque en muchas ocasiones solo supone un problema estético, lo cierto es que pueden llegar a generar molestias y algunas complicaciones que llegan a afectar en la vida diaria. Cuando la sangre no fluye correctamente, se acumula en las venas, generando pesadez, hinchazón y malestar que interfiere en la vida diaria. Existen varios factores de riesgo que aceleran el deterioro venoso:
- Sedentarismo: pasar muchas horas seguidas de pie o sentado reduce la activación muscular.
- Medicamentos: el uso continuado de ciertos medicamentos, como los anticonceptivos, puede llegar a debilitar las paredes venosas.
- Prendas inadecuadas: utilizar ropa excesivamente ajustada dificulta el retorno venoso.
- Hábitos de vida poco saludables: una alimentación desequilibrada y la falta de ejercicio físico debilitan el sistema circulatorio y la salud en general.
¿Qué es la esclerosis de varices?
La esclerosis de varices, o escleroterapia, es un tratamiento médico no invasivo que elimina las venas dilatadas y arañas vasculares sin la necesidad de cirugía. Es un procedimiento muy versátil que permite tratar desde telangiectasias hasta vasos de mayor calibre.
En la actualidad, existen diferentes técnicas que permiten adaptarse a las necesidades del paciente. Todas ellas se realizan mediante intervenciones ambulatorias y en sesiones cortas, lo que convierte a la esclerosis de varices en un tratamiento muy versátil y eficaz. Entre las principales opciones se encuentran la esclerosis con microespuma, la crioesclerosis, la electroesclerosis y la fotoesclerosis.
Esclerosis de varices con microespuma
La esclerosis con microespuma consiste en la inyección de un fármaco esclerosante directamente en la vena afectada. Este actúa sobre sus paredes provocando su cierre progresivo hasta lograr su eliminación completa. Es ideal para todo tipo de varices, desde las más gruesas hasta las más pequeñas.
Crioesclerosis
La crioesclerosis es un tipo de esclerosis de varices que emplea la sustancia esclerosante, pero con la particularidad de que se enfría a temperaturas inferiores a -30ºC antes de su aplicación. El frío intenso potencia sus propiedades, reduce la inflamación y minimiza el riesgo de pigmentaciones, lo que lo hace ideal para zonas como tobillos y pantorrillas. Suele indicarse para varices superficiales o de calibre pequeño.
Electroesclerosis
La electroesclerosis es una técnica similar al láser pero que emplea la corriente de baja intensidad en lugar de la luz para producir un proceso por el que se genera la eliminación selectiva del vaso sanguíneo sin dañar el tejido circundante. Es un procedimiento indoloro y resulta ideal para tratar venas pequeñas o telangiectasias.
| Técnica | Característica del tratamiento | Tipo de variz que trata |
| Microespuma | Máxima adherencia a la pared venosa | Todas las varices |
| Crioesclerosis | Uso de frío para reducir inflamación y pigmentación | Varices superficiales y de menor calibre |
| Electroesclerosis | Alta precisión con mínimas molestias | Varices muy pequeñas y arañas vasculares |
¿Cómo es la recuperación tras un tratamiento de esclerosis de varices?
La recuperación tras la esclerosis de varices es inmediata y prácticamente indolora; el paciente puede volver a sus actividades diarias tras la sesión. Sin embargo, con el objetivo de garantizar los mejores resultados, es imprescindible seguir las indicaciones del especialista, destacando las siguientes recomendaciones:
- Protección solar: es crucial evitar los rayos UV en las zonas en recuperación.
- Evitar fuentes de calor intenso: se desaconseja aplicar agua muy caliente sobre la zona tratada, ir a baños turcos o saunas.
- Prendas de compresión: el uso de medias elásticas terapéuticas es aconsejable, siempre bajo la supervisión del especialista.
En Clínica Menorca contamos con un equipo médico especializado en el tratamiento de varices mediante esclerosis, con las técnicas más avanzadas y un enfoque personalizado para cada paciente. Si las varices te generan molestias o simplemente quieres recuperar el aspecto y el bienestar de tus piernas, el primer paso es una valoración con nuestros especialistas. Solicita tu consulta sin compromiso y descubre qué tratamiento se adapta mejor a tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la esclerosis de varices?
La esclerosis de varices es un tratamiento médico que permite eliminar venas dilatadas y arañas vasculares. Aunque existen diferentes técnicas, es habitual que el procedimiento se realice mediante la infiltración de una sustancia esclerosante directamente en la vena afectada. Esto provoca una inflamación controlada que cierra el vaso, logrando su reabsorción y desaparición definitiva.
¿Quedan manchas en las piernas tras el tratamiento?
Sí, pueden aparecer pigmentaciones temporales o pequeños hematomas en las zonas tratadas. Estas marcas forman parte del proceso inflamatorio normal y se atenúan progresivamente a lo largo de los meses hasta desaparecer por completo.
¿La escleroterapia de varices es un tratamiento definitivo?
La escleroterapia acaba de manera eficaz y definitiva con las varices y arañas vasculares tratadas, ya que son absorbidas por el cuerpo. Sin embargo, al tratarse de una condición ligada a la predisposición genética, es fundamental mantener hábitos saludables para prevenir la aparición de nuevas varices.




