La creencia tradicional de que los tratamientos con láser son incompatibles con el verano ha quedado obsoleta gracias a los avances tecnológicos. El artículo de elEconomista.es analiza este cambio de paradigma apoyándose en la voz experta de la Dra. Andrea Marroquín, especialista de Clínica Menorca, quien aclara las dudas más frecuentes sobre la aplicación de tecnologías lumínicas durante los meses de mayor radiación solar.
Actualmente, los nuevos dispositivos del mercado operan con pulsos ultracortos, sistemas de enfriamiento epidérmico y tecnologías fraccionadas no ablativas. Estos avances permiten modular la energía con máxima precisión, disminuyendo el calor residual y los tiempos de recuperación. Sin embargo, la tecnología por sí sola no elimina los riesgos; el verdadero factor de seguridad radica en el diagnóstico y la supervisión médica.
Es aquí donde el criterio de los profesionales de Clínica Menorca resulta fundamental. Tal y como señala la Dra. Marroquín, la clave del éxito es la personalización absoluta. No todas las pieles reaccionan igual ni todos los láseres son aptos para la época estival. Por ello, la labor de nuestro equipo médico es indispensable para evaluar el fototipo de cada paciente, analizar su nivel de exposición solar y determinar la viabilidad del tratamiento. Además, nuestros especialistas se encargan de pautar las pautas estrictas de fotoprotección y los cuidados post-tratamiento necesarios para garantizar resultados óptimos sin comprometer la salud cutánea.


