El láser produce un calentamiento selectivo del folículo piloso produciendo su destrucción por calor sin afectar a los tejidos circundantes.
Por este método se puede depilar cualquier zona corporal.
Normalmente, son necesarias de 3 a 5 sesiones para conseguir la depilación completa. En función del tipo de piel, de pelo, de la respuesta individual y de la zona a tratar pueden ser necesarias más.
Las sesiones se separan por períodos mínimos de tres a cuatro semanas. La duración de las sesiones depende de la extensión de la superficie a tratar.
El tratamiento es normalmente indoloro, no tiene efectos secundarios ni presenta complicaciones.
Normas previas a la primera sesión
Dejar crecer el pelo lo suficiente como para que se encuentre fuera la mayor cantidad posible de ellos. Su longitud no es importante. No se debe acudir a la sesión de depilación con la piel bronceada (Sol, rayos UVA, cremas autobronceadoras).
Normas a seguir entre sesiones
- Evitar completamente el sol en las zonas a tratar durante todo el tiempo que dura el tratamiento. Una piel bronceada pospone la siguiente sesión. Es conveniente utilizar cremas de protección solar en zonas expuestas a tratar, con la periodicidad que indique el médico.
- Entre sesiones no se puede depilar por un método de arrancamiento (pinzas, cera... ). De hacerlo hay que dejar el tiempo suficiente para que haya crecido de nuevo el pelo.
- Entre sesiones se puede utilizar cualquier tipo de maquillaje o cosmético, recomendándose no utilizar ninguno demasiado agresivo durante las 24 horas posteriores a la sesión de depilación.










